Cuentos salvajes

El huerto en casa

Una cocina amplia y luminosa. Es de día y el sol entra hasta la encimera donde ella está cortando verduras. Ahora toca la cebolleta. En láminas finas y lo más alargadas posible. Es la técnica de su padre, absorbida tras años de observación. La sopa estará lista en diez minutos, grita. Hay marisco pero su […]

Tictactrictrac

Tictactrictrac

Ten cuidado hijo mío. Suena a muletilla y es la de mi madre, cada vez que salgo de casa. La última vez que me lo dijo me iba a Tailandia e igual esta era quizás la más justificada. Lo ignoré, como siempre, como todo mensaje taladrante y repetitivo, que no cala, pero que por razones […]

Romper la herramienta

Romper la herramienta

Sentía la gravedad más que nunca: la de la Tierra y la de su propia enfermedad las notaba en su cuerpo cada día más. “Esta es la última vez que nos vemos por aquí”, le dijo el doctor repetidas veces. Parecía que se resistía a aceptarlo, a darse cuenta de que ese era su límite. […]

Mea Culpa

“Cada gota de semen equivale a diez gotas de sangre derramadas”… A vueltas como una letanía; vueltas y vueltas que daba vertiginosas esa frase en su cabeza, mientras compulsivamente se lavaba las manos. …“Cada gota de semen equivale a diez gotas de sangre derramadas”… Sentía como le inundaba la vergüenza, cada vez que levantaba la […]

Yo solo hago mi trabajo

La luz se filtraba a penas a través de las finas lamas metálicas de la persiana veneciana. Esto hacía que el despacho permaneciera en suave penumbra, que en absoluto ayudaba a imaginar, que ahí fuera, el verano se encontraba ya en su caluroso cenit. El burócrata, sentado tras su viejo escritorio, recomponía el meticuloso orden […]

Antes todo esto era campo

Antes todo esto era campo. Una frase tan de madre no iba a ser menos en boca de la mía, a lo cual siempre añadía (de vez en cuando sigue haciéndolo) que cuando vine a vivir aquí pasaban las cosechadoras y todo estaba cubierto de amapolas rojas. De esto último sí me acuerdo, junto con […]

La mentira

Le mintió y ya solo por la forma en que él le sostuvo la mirada, por el brillo acusador en sus ojos, se dio cuenta de que no la creía… Ya no… +++++++ –Ves, las mentiras tienen las patas muy cortas –dijo al fin, cuando ella terminó de vomitar un enanito, oscuro de hollín y […]